Solo recuerdo de aquel momento, que era una fria tarde de invierno, de esas que solo te piden chimenea, un sofa y una buena manta, llegue a tu puerta calado, con frio, como pidiendo calor.
Recuerdo de aquella tarde, como con tu calida sonrisa me invitaste a entrar, cogiste una toalla, y como dos crios, nos pusimos a jugar, que tu me despeinabas, en vez de ayudarme a secar, y yo, en ese momento, solo te seguia el juego, asi pasamos el primer momento, como crios, sin malicia, jugando a nada, solo por jugar.
En el salon, y sin saber aun bien el porque
comence a quitarme la ropa, el calor de
aquella chimenea, me hacia sudar, te mire
por un instante, y te descubri, mirandome en silencio, como temiendo hacerte sentir, recorriendo mi torso desnudo, te acercaste, y comenzaste a recorrer mi cuerpo, secando lo que antes habia sido gotas de lluvia, y por un momento cerre mis ojos, me deje sentir, palpitaba mi pecho, sentia el delicado roce de tus manos sobre mi piel, senti el calido aliento de tu ser sobre mi cuello, el tacto robado de tus labios humedos sobre mi cara, los juegos de tus dientes en mi barbilla, busque tu boca con la mi, queria, como loco sentir la dulce miel de tus labios.

Tus manos comenzaron a estudiar mi cuerpo con vehemencia, recorrian mi pecho como deseando encontrar un camino, que les permitiese descender con premura, sin darme cuenta mis manos habian descendido al abrigo de tus largas piernas, acariciando cada centimetro de ese cuerpo que a cado segundo parecia mas volcan, el impetu del hecho nos hizo por un instante perder el equilibrio y caer sobre el suelo, no nos importo, ya nada nos podia hacer volver atras, desatada la locura de una pasion contenida por la distancia, que podiamos perder, que habriamos de ganar.
Te abrace con fuerza, como temiendo a perderte otra vez,
y explore tu cuerpo palmo a palmo, segui cada una de las lineas del contorno de tu pecho, bese tu seno erguido intentando escapar de su refugio, senti tu vientre entre espasmos de placer, incitarme a seguir, a busca lo mas delicado de tu ser, segui
recorriendo cada parte de tu piel, asi hasta poder llegar a lo mas deseado, descubrir el fruto de tu ser.
A ti mi dulce dama del mediterraneo
que lo que habeces soñamos, algun dia
se haga realidad......................................
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| Fdo. J. Fdez |