Derramada la ultima lágrima por el amor perdido, aun cuan correspondido apareciese, por furtivo es tal su conocido, que del alma arranca el lamento lastimero de corazón herido, mas cuan deseado es, que su alma querer inquilino aun desde la distancia, la ciega locura de este amor, que hiere y unge por igual, que triste aliento alimenta el firme deseo de no perder el paso de su alma en vagar sin fin, casi de tormento, se enciende su dicha ante el roto silencio de tan solo intuir su voz, que espasmo recicla la angustia de su desdicha, para por momentos, no sentir el frió aliento de, que con el su lecho jamas vera, herido de muerte su corazón se aferra, por instantes al sentido de una vez prometido eterno amor, disipado por distancia, que afrenta de su deshilachada vida, no hay fortuna en querer, si el tesoro de tu corazón, no halla quien dispuesto se entregue a su custodia, a su aliento, a su deseo, no encontraras la dicha en las palabras que baldías de alma en pena brotan espirando su culpa, des diciendo lo que con valentía tu corazón encendía, mas con la noche todo vuelve a su fin origen de tu desdicha, na amaras a quien por ventura te respeta, aun cuan no te venera................
| Fdo. Fernando J. |









